Los usuarios en las redes sociales no son medios de comunicación

En este verano de 2012 los incendios en Canarias han sido frecuentes, destacando el incendio de la isla de La Gomera, que ha sido una auténtica catástrofe.

Durante su inicio me llamaron de la radio autonómica Canaria para hablar sobre el seguimiento de los incendios en las redes sociales. Una de las preguntas que me hicieron me dejó algo desconcertado. Era algo como ¿se puede denunciar a las personas que publican bulos o rumores en las redes sociales sobre los incendios?. Por lo visto algún responsable político había apuntado en esa dirección.

Contesté por la tangente diciendo que si es cierto que se propagan errores, rumores o bulos, también lo es que se desmienten y aclaran con la misma rapidez y con mayor contundencia.

Pero en frío y pensando en el tema, me pareció que se estaba cometiendo un error de base a la hora de entender a las personas cuando son usuarias de medios sociales.

Los cargos de las instituciones públicas llevan toda la vida comunicándose con la ciudadanía, casi en exclusividad, a través de los medios de comunicación, y al empezar a participar en las redes sociales, lo hacen, a menudo, a través de sus gabinetes de prensa, que a pesar de sus esfuerzos, siguen codificando las cosas en clave de periodista.

De ahí proviene el error, de pensar que los usuarios son también medios de comunicación, que se les debería perseguir y denunciar por contar o propagar errores, rumores o bulos.

Esto no es así, en las redes sociales los usuarios son personas que ante cualquier acontecimiento o suceso actúan como lo harían en el bar de la esquina o en cualquier corrillo, paso por paso: ponen a parir a los políticos, cuentan que su cuñado le ha dicho que la cosa todavía es peor, aseguran que sabían que iba a pasar, se enojan, asustan, quejan, etc….

Esto es lo habitual, la gente se expresa, y por supuesto que algunos exageran y hasta se inventan cosas y se dicen disparates de todo tipo. Pero a menos que estén difamando a alguien, no se puede pensar en denunciar esto, porque es como si en pleno incendio se exigiera que en las tertulias improvisadas de los vecinos se hablara con conocimiento de causa y con datos en la mano.

¿No tendría sentido verdad?, pues que esté en las redes sociales no lo hace diferente.