Papá ¿me dejas estar en Twitter?

Papá ¿me dejas estar en Twitter? me preguntó el enano el otro día.
Será en Tuenti, ¿dónde quieres estar en Twitter o en Tuenti? respondí.
No se, en una de esas dos, en Tuenti o en Twitter, dudó.
Pero bueno, ¿por qué quieres entrar? le pregunté.
Porque mis amigos están ahí.
Primero averigua en qué red están tus amigos y ya veremos, pero si es Twitter ya te digo que lo puedes ir olvidando.

El otro día tuve esta conversación con el crío. Después empecé a explicarle las diferencias que hay entre Tuenti y Twitter, remarcando mucho el carácter más privado de la primera y el principalmente público que tiene la segunda. Le hablé también sobre el tema de la privacidad como concepto, la intimidad personal y sobre el mantenimiento de las normas sociales, seguí explicándole riesgos, casos de acoso y noticias que han salido en la prensa para que fuera consciente de esta nueva realidad social. No se muy bien en qué momento dejó de prestarme atención, espero que fuera más tarde que pronto.

Por supuesto que seguiré de pesado con él, explicándole todo el tema y repitiendo las normas, en eso consiste ser padre. Pero me resultó interesante que tuviera dudas sobre qué red social es la de los adolescentes. Si esta conversación hubiera tenido lugar hace dos años no dudaría, me pediría permiso para entrar en Tuenti directamente. En la actualidad los adolescentes también están en Twitter, de ahí la confusión.

No por sabido resulta menos llamativo observar cómo la principal motivación para entrar en una de estas redes está en el círculo directo de amigos, mucho más allá de las funcionalidades o posibilidades que ésta ofrezca.