La distorsión de los casos de éxito en eventos sobre redes sociales

Una de los clichés en los eventos sobre redes sociales son los casos de éxito. Poner ejemplos exitosos sobre lo estupendo que funciona la utilización de técnicas de social media intenta cumplir una doble función: convencer y reafirmar.

Convencer a los que desconocen el medio y tienen cierto interés. Reafirmar a los que despliegan estas técnicas y esperan llegar al ansiado éxito. Bueno, hay un tercer objetivo, dotar de contenido al ponente en su presentación. Estos objetivos son totalmente legítimos e incluso necesarios en muchos casos.

La semana pasada, durante la cena con los alumnos del especialista de redes sociales, surgió este tema y tuvimos un animado debate.

Hablamos sobre la sensación que se le queda a uno después de ver algunas presentaciones de casos de éxito en eventos. Todos estupendos, con muy buenas ideas y acciones que han reportado grandes beneficios a los que las han llevado a cabo.

El mensaje final es algo así como que si realizas estas acciones tendrás éxito. Es muy sencillo, solo hay que ser creativo, mira lo que ha hecho esta empresa y lo bien que les fue. Dos más dos son cuatro. Si no tienes éxito es que no te lo estás currando. Bla, bla, bla…

Como este post me está saliendo muy ácido, repito. Este tipo de mensajes cumplen unas funciones que son totalmente legítimas y ayudan a ciertos perfiles. El problema está en creerse ese mantra de forma literal, esperando tener unos resultados exitosos y luego pegarse un estampido.

Antes de nada hay que definir los objetivos. Qué es lo que quieres conseguir (o lo que consideras un éxito) y el coste que puedes asumir para llegar a esos objetivos.

Una vez se tenga claro el punto anterior, hay que ser consciente de que aun repitiendo la misma cadena de acciones y presupuesto de los casos de éxito que quieras imitar, no contarás con ningún tipo de garantía. El factor oportunidad y suerte es algo de lo que no se habla, pero que interviene de forma decisiva en muchos de estos casos.

Si te has sentido atraído por las posibilidades que ofrecen las redes sociales como si se tratara de un nuevo escenario donde dar un pelotazo, es posible que no consigas el resultado esperado en el plazo corto. Sin embargo, si el planteamiento es a medio y sobre todo, largo plazo, tendrás más posibilidades de conseguir tus objetivos, redefinirlos y adaptarte al entorno con mayor flexibilidad.